Los humedales mediterráneos como sumideros de carbono para mitigar el cambio climático

  • Unidad de Cultura Científica y de la Innovación
  • 22 octubre de 2021
 
La Albuferar de València. Foto: Bruno Duran.
La Albuferar de València. Foto: Bruno Duran.

Especialistas de la Universitat de València (UV) y de la Fundación Global Nature integrados en el proyecto europeo LIFE Wetlands4Climate, que pone en valor los humedales como sumideros de carbono y reductores de las cantidades de gases efecto invernadero (GEI) en la atmósfera, reivindican los humedales mediterráneos como aliados para afrontar el reto de mitigar el cambio climático.

El 24 de octubre se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático, a las puertas de la cumbre anual que realiza la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP26) en Glasgow. Los datos e informes obligan a tomar decisiones ambiciosas para evitar cambios irreversibles en el clima y paliar los efectos de los cambios ya producidos. Así, las últimas conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) estiman que la reducción de emisiones de GEI debe ser del 45 % en 2030 con respecto a los niveles de 2010 para no superar un aumento de 1,5 grados en la temperatura global respecto a los niveles preindustriales.

En este contexto, el proyecto europeo LIFE Wetlands4Climate analiza el papel de los ecosistemas potencialmente más destacables en la mitigación del cambio climático: los humedales mediterráneos. “El conocimiento generado en este proyecto va a permitir una acción inmediata, consistente en aplicar aquellas medidas de manejo y gestión que, manteniendo la salud ecológica de los humedales, aumenten su capacidad de retención de carbono y contribuyan en mayor medida a la mitigación del cambio climático”, explica Antonio Camacho, catedrático de Microbiología y Ecología de la UV.

Por su parte, Vanessa Sánchez, experta de la Fundación Global Nature, asegura: “los humedales en buen estado de conservación pueden ser sumideros y reducir la cantidad de GEI en la atmósfera, en cambio, si están alterados, pueden convertirse en grandes emisores”.

En septiembre, la ONU alertaba que, de mantenerse los actuales planes climáticos presentados por los diferentes países del mundo para hacer frente a la emergencia climática, las emisiones se reducirían un 12% en 2030, muy lejos de los objetivos marcados. Estos datos, recogidos en el Informe de Síntesis de Contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés) se actualizarán el 25 de octubre e integrarán los últimos compromisos adquiridos antes de la COP26 donde se prevé que ese porcentaje aumente.

“Está demostrado que la naturaleza juega un papel fundamental en la regulación climática. Ecosistemas como los bosques y humedales presentan una gran capacidad de intercambio de carbono con la atmósfera, y son capaces de retener carbono y reducir la concentración de GEI en la atmósfera. Pero el tiempo juega en contra de las soluciones naturales con las que contamos. Los cambios en la naturaleza son lentos, incluso poniendo en práctica las medidas adecuadas, podrían pasar “entre 20 y 30 años hasta ver estabilizarse las temperaturas globales”, matiza Vanesa Sánchez.

 

Proyecto europeo

Wetlands4Climate es un proyecto apoyado por la Comisión Europea a través del instrumento financiero LIFE. Un equipo de la Universitat de València coordinado por el profesor Antonio Camacho, lidera la investigación. La propuesta, financiada con dos millones de euros, está gestionada por la Fundación Global Nature y ejecutada en colaboración con entidades socias como la Agencia EFE, la Fundación Valencia Clima y Energía, y el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la UV. En su primera fase, el proyecto está apoyado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Fundación Biodiversidad; la Agencia Estatal de Investigación del Gobierno de España; la Conselleria de Agricultura Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Generalitat Valenciana, la Regidoría de Conservación de Áreas Naturales y Devesa-Albufera del Ayuntamiento de València y el Ayuntamiento de Torreblanca.

 

Pie de foto:

  • Antonio Camacho, experto en ecología funcional de humedales y cambio climático, y catedrático de Microbiología y Ecología.
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